martes, mayo 02, 2006

Alterego y egoísmo

A veces pienso que pienso más de la cuenta... Que me opaco analizando a la gente y bofeteando mi entorno, que las palabras sobran, que los amigos sobran, que no existe consuelo para la flor que arrancaste antes de su próxima luna.

Y así miro. Miro y miro....No, no miro... observo y me siento desaprobado por las otras miradas. Es que este sentimiento de un error de cálculo ya no es suficiene.
La violencia de las micros me descomponen, me vencen con violación... me desobedecen. Son amarillas, claro, y eso me llama más la atención.
Voy sentado junto a un pálido y lúgubre oficinista. Adelante va otro, pero su cabeza baila de un lado a otro, parece que lo que sueña aletargó su sistema motor... o fué el masivo y bien puesto en moda stres?
No sé! Esto parece un cementerio. A veces prefiero caminar, caminar, caminar... y cantar, cantar, cantar...
El ruido del motor no me deja escuchar a Mu-cho! Muchacho. Ya me estoy preocupando, a la señora del primer asiento le pelaron la cartera, y el robot jalado que maneja ya no tiene palabras, solo un palo para su defensa.
Esto no me agrada. Todos apretados, todos en silencio, todos enojados... nadie se mira, nadie pronuncia carisma...
Si! Me bajo en la esquina. Prendo un cigarro antes de entrar a clases y una chica punk que se me acerca con sus bototos, me entrega un volante que me grita una consigna contra la viviseccíon y la forma en la que la PUC mantiene a los animales que ocupan para experimentación en cautiverio. Hablo un rato con la punky. Intercambiamos pensamientos, oraciones. Despúes de todo, hace años que estoy metido en marchas y medios de protesta para el trato ético de los animales.
Parece que dentro de una cárcel de hormigón puedo encontrar a alguien parecido a mi, medio anarquista, medio rebelde, medio humanista, medio... medio freak. Sí, tal vez sólo tengo que abrir la puerta y dejar que los zombies me hablen.
Sí, así que me voy a clases, cruzo la calle; caen piedras a lo lejos, los punkys gritan y corren, vienen los pacos repartiendo correctivos a lo que se les cruce por delante, por lo tanto acelero el paso y dejo que los revolucionarios machaquen a los traidores de verde...
Y esto salió en las noticias, pero sin transparencia, sin objetividad, sin verdad...
No me gusta este mundo, tengo miedo a tu sangre fría. Seguiré escuchando a Mucho Mu! mientras me fumo la colilla.
ah ja! zi! yeh yeh!
Foto sacada por Bronkoyotte.

jueves, febrero 09, 2006

Traiciones

Conversación momentanea, conectada entre cuatro hombres de alcohol y un firmamento verde.
Uno mismo se traiciona... Uno mismo traiciona a un amigo y tambien ellos te traicionan, por lo tanto no es un amigo. Pero cuando la amistad traiciona, es quemarse de rabia y pena.
Creemos que es simple.
Creemos en la experiencia y la ley del descarte... descarte de adentro, sin perder el roce y la comunicación con él, pero descartarlo de tu interior.

Cuando traiciona el amor es distinto. Te quemas de invierno y se fragmenta el corazón.
Concordamos en que cuando nosotros hemos cometido la traición amorosa, duele mucho más que ser la victima.
Por eso no hemos vuelto a hacerlo, ni tampoco a un amigo. Somos amigos for real.

Y ahí está él, el recien traicionado, con su cara rígida y sus pelos alborotados, hablando sobre esto y afirmando nuestras teorías.

A mi otro lado el traicionero y su polera azul. Cuidado con él.

Pero lo cierto, es que no dejaremos de burlarnos.

martes, enero 03, 2006

La Tita


Fué en la infancia cuando más la disfruté.
Me enseñó a compartarme en una mesa, a comerme todo, a dar las gracias, a disfrutar de la niñez y ser el nieto consentido... el concho más cercano.
Me vestía, me peinaba con mucho gel y me lavaba la cara con mucha gracia, hasta eliminar la ultima legaña más rebelde.
A los 5 años me sentaba en sus piernas para jugar al caballito. La rodeaba de juguetes y veíamos monitos animados juntos. Después me iba a buscar al colegio, me seguía peinando con copetes y peinados al estilo del lenguetazo y seguía enseñandome valores y comportamientos de responsabilidad.
Jamás la ví enferma, nisiquiera le escuché alguna queja por algún problema de salud. En 18 años, nunca supe de sus malestares, pues no existían.
Siempre llena de vitalidad y actividades hogareñas que no le ataban ninguna dificultad, y en las cuales no permitía colaboración de ningún individuo.

Fue pasando el tiempo, yo aquí en Calama, hablabamos muy seguido y todo seguía normal. Así lo comprobaba cada verano bajo su amparo. Todos concientes de su energética vida, no teniamos preocupaciones por su salud, pero un día, cumpliendo con sus tareas habituales, lavó la loza, se fué atomar una siesta y no despertó en tre días.

Dicen, que cuando las personas están mal de adentro, se pegan un borrón... Para olvidar, negar o hacer un llamado de atención al cuerpo y a los que te rodean, que se yo...
Muchas anecdotas pueden contarse de su estadía semanal en la clínica; agresividad, incoherencia o sueños medios misticos.
Nadie sabe que tiene, pero ahora está bien y agradezco por su bienestar. Ya no es la misma, su cabeza no es la misma, su cuerpo no es el mismo. Ella y todos nos dimos cuenta.
Debemos devolverle la mano y hacernos cargo de ella como lo hizo con nosotros...

Lo extraño, es que todas las golosinas que come y las cajetillas diarias de cigarrillos que consume, no han provocado ningún malestar en ella. Ningún examen arrojó explicación al apagón que tomo autoridad sobre su rutina.

Sólo hay que amarla más que siempre y preocuparnos el triple. Esa es la lección...

Ahí pueden verla, a la derecha de una parte de sus nietos, cuando eramos pequeños:
A la izquierda está Carla (conmigo en sus brazos), su hermano Kurt a la derecha, Rodrigo a continuación y Felipe en las piernas de Carmen Flor Montero, la Tita. Mi abuela.

sábado, diciembre 31, 2005

Fin

Anduve desaparecido, pero como no iba a escribir el último día del año...
Ese día que esperamos con ansias y esperanza.

He andado durmiendo entre la hemorragia de los recuerdos, los barrancos del corazón y el cambio de casa numero once en mi vida, el peor de todos.
Es difícil meter una casa completa en una caja, pero ahí estamos.
Me he encontrado con tantos recuerdos y tantos bienes materiales que había olvidado, otras tantas basuras por votar y otras tantas cosas que no sé donde meter.

Hoy, disfrutaré de mi familia; de mi especial primo chico, del inmaduro de mi tio, de la ternura de mi madre, de la hermandad de mi primo grande, del esfuerzo de mi tia y del amor de mis amigos -Bueno, tambien del alcohol y celebraciones varias-

Ha sido un año muy complicado, tal vez el más difícil desde que llegué a Calama, colgado de la mano de mi madre y con nada más que un bolso con ropa enganchado en la otra extremidad. Con solo 8 años las cosas eran difíciles, pero en un mundo infantil, es poco lo que comprendes.
Ahora de grande sé lo difícil que es vivir... y comprendo mi pasado.
¿Por qué siempre estamos sujetos a él?

Para este nuevo año sólo pido amor, paz y exito. Hay que ser duros en la vida, pero sin dejar de lado la ternura y nunca olvidar que lo más importante en este mundo es ser buenas personas, por sobre todo. Así me lo enseñaron cuando pequeño, lo agradezco y lo tengo presente cada día...

Espero no separarme de las personas que amo y no volver a vivir lo que este año sedimentó mi baúl izquierdo muscular.
Aún no comprendo por qué es más importante el dinero para vivir que otras cosas que desbordan tu interior.
Me prepararé de nuevo para la prueba. Conseguiré un trabajo para ayudar a mi familia y en un año más cumpliré con mi objetivo de estudiar, porque sería mucha mala suerte no poder ayudar a mi confusión a elegir una carrera y no tener los medios para hacerlo, nuevamente.

Tendrán noticias mias muy pronto. Creo que la inspiración ha vuelto conmigo y la decidia ya me dió señales de ingratitud.

Felicidad para todo el mundo. Llenense de luz y suerte. Disfruten de quienes aman, de quienes adoran...

Aqui tienen un amigo...

miércoles, noviembre 16, 2005

Aguerrido, Humanista Combativo...


Así me siento. Como John Hartigan.
El sistema me exige ser como no quiero. La necesidad me obliga a ser una basura.

Saben, yo quiero ser escritor. Es lo unico que quiero. Es mi sueño. Pero el sistema no me lo permite, porque siendo escritor, no encajo en la calidad de vida vanal y viciosa de ustedes.
Yo no quiero dinero, ni bienes materiales.
Quiero vivir de otra forma... más humana.
Mi calidad de vida esta más cercana a la naturaleza, a la simplicidad de las cosas, a la humildad, el respeto, el trabajo colectivo, la paz, el amor. Despertar pensando en que es este el lugar donde van a jugar mis hijos y sentirme conforme y feliz por ellos. Pero no es así, nunca ha sido así. Siempre he sentido disconformidad contra ustedes y su maldito sistema frío.
Yo no quiero formar parte de sus clasificaciones ni ser un monigote más de los empresarios.
Yo solo quiero escribir, respirar, caer desde el cielo a una fuente de letras suaves. Leer, escribir, aprender, educar... entregar mis seis sentidos en un papel y vivir sin preocupaciones. Vivir feliz con lo justo y necesario, pero bien. Contento conmigo y con las cosas que hago. Las riquezas interiores me importan más que las que llevas en tu bolsillo, en tu billetera o las que encuentras en un centro comercial y tratas de sobrepasar tu casa con ellas.

Pero no puedo ser como quiero. La necesidad radical que provoca el sistema, me obliga a ser como ustedes...

viernes, octubre 21, 2005

He cambiado, mucho

Tengo un problema, desde aquel día en que me dieron la patada.
Estoy sin hambre, sin poder dormir, sin energía. Me rio hacia abajo, lloro hacia adentro, camino lento. Miro, pero no observo. Ando paveando, se apagaron mis sueños, se nubló el futuro, se encrucijó el presente. Me robaron el alma, tengo sed, estoy desencajado. Necesito alimento para mi niño interno. Estoy solo contra el mundo. Quiero aire, paz, amor. Estoy con problemas para comunicarme, problemas para pensar en otra cosa, problemas para despertarme. Solo pienso en eso o mejor dicho, en esa.
No tengo claro que estudiar, no me siento preparado. No tengo dinero, no bien hay comida en el refrigerador, no hay luz, solo sombra. Quiero vida. Me estoy derrumbando ante la espada del tiempo. Soy de doble filo, veo a la roca convertirse en arena. Me marchito. Me duermo en la mala hierba. Me quitaron el amor, me quitaron el sueño, me arrancaron la tranquilidad, con violación.
No entiendo por qué no quiere nada a pesar de que me ama.
Me rasco, pienso, existo y muero. Me estoy muriendo.
Me acobardo ante lo nuevo. Me empuja el viento, me muevo por inercia, me amenaza el reloj. No puedo luchar contra mi decidia.
Antes era distinto. Todo era al revés. Sabia hacer todo lo contrario. Pero ahí esta mi error. Nunca me preparé para esto, para estar sin ella. Ni pense en que algún día esto iba a pasar.
Corazon negro, partido, quebrado, olvidado en la maleza. Me lo mandaron pal matadero y lo llenaron con queroseno.
El aire me raspa, el agua me oxida.
Futuro incierto.
Soy como un perro, sin collar y sin dueño. No quiero nada, no veo nada, no escucho nada... no hablo nada!!
Hoy es viernes y son las diez con cuarenta y cinco, de la noche.

Me rompieron el corazón y lo estoy pegando con la gotita.

miércoles, octubre 19, 2005

Fisura en el baúl izquierdo

Hace tiempo que no escribia. Debe ser porque aún ando perdido entre la fisura de mi baúl izquierdo muscular, desde aquel dia que me dieron la pata'.
Siento que lo perdí todo. No se como canalizar mis angustias.
Ahora, me siento a conversar con un cigarro. El cenicero me mira, me toma las manos y me invita a bailar con el niño interno.
¿Por que el corazon no entiende de razones y trapea contigo el suelo?
Soy un gil más, que ha caído en las garras de una femina tramposa más, pero la amo con todo lo que tengo, porque está tatuada en mi alma.

Ahora me pierdo entre los compaces de "Gloria pa' loh desgraciaoh" de Gonzalez y Los Asistentes.
Si quieren saber como me siento, escuchen ese tema y traten de salvarme de el manto entristecido.

Por ahora, solo le daré tiempo al tiempo. Esperare el autobus del destino, sanaré la fisura. No se como, pero tendrá que sanar... y el amor que siento por ella en algún momento será un buen recuerdo.